En la segunda conferencia del ciclo “Psicología de la Felicidad y del Sentido de la Vida”, el profesor Riveros explicó cómo conducir la pérdida y el sufrimiento desde una dimensión proactiva.

En la conferencia titulada “La Pérdida: del sufrimiento al crecimiento” el profesor de la Escuela de Psicología, Edgardo Riveros, revisó el proceso que vive una persona cuando se produce una pérdida dolorosa y manifestó que para crecer a partir de ese dolor es necesario iniciar el camino de la re-significación.

“Los seres humanos estamos en una condición permanente de pérdida”, sentenció Riveros. Sin embargo, lejos de tener una visión pesimista, el profesor destacó que “el error está en creer que la pérdida no se puede superar. Es posible superarla e, incluso, crecer a partir de ella”. Durante toda su exposición, intentó hacer entender a la audiencia que el sufrimiento es parte de la naturaleza humana. “Detrás de una pérdida necesariamente tiene que haber sufrimiento, es algo totalmente normal”, dijo.

El profesor, además, relacionó la idea de “pérdida” con la de “quiebre”, es decir, algo que ya no está disponible. Este quiebre puede ocurrir en cualquier momento y, por esa razón, usualmente pensamos que los quiebres son algo inevitable pero no es así. La pérdida y el sufrimiento no son un acontecimiento, son un proceso. Por ese motivo podemos lidiar con él y hacer que nos sirva para algo. Además, como todo proceso, tiene un principio (la pérdida), un desarrollo (el trabajo de transformación) y un final (un cambio que produce en nosotros esa experiencia).

Riveros agregó que el sufrimiento tiene algo de futuro pues “nos obliga, en cierta medida, a cambiar ciertas conductas y, si somos capaces, nos ayuda a crecer”.
“La realidad es trágica” dijo categóricamente el profesor. Pero agregó que esto no significa que hayamos venido a este mundo a sufrir. “Nosotros venimos al mundo por una razón que no conocemos y debemos otorgar un valor a todas las experiencias de este camino que es la vida, incluyendo el sufrimiento”, aseguró.
En esa línea sostuvo que nuestro cuerpo tiene la capacidad no solo de registrar lo que nos acontece sino de darle un nuevo significado. De esa forma incluso el dolor y el sufrimiento pueden ser un motivo de crecimiento.

Para terminar la jornada, y manteniendo siempre la idea de la necesidad de aplicar todo lo aprendido, el profesor realizó un ejercicio práctico de Focusing. Invitó a los presentes a cerrar los ojos, imaginar una pérdida real que hayan tenido e intentar rememorar lo que sintieron en ese momento. De esa forma, los asistentes pudieron acercarse a la experiencia de sentir lo que es crecer junto al dolor y darle un significado.

“La metodología de Focusing fue aplicada a la sensación sentida que tenemos de acuerdo a lo perdido. E. Gendlin creo un concepto para el luto de la ya perdido, the cross cultural liefing. El auditorio vivió esta nueva metodología del lamento intercultural creada recién hace seis años, una verdadera primicia para un auditórium tan deseoso de aprender”, explicó Edgardo Riveros.